Salerno: “Es una oportunidad para sincerar al automovilismo”

Rubén Salerno pasó por el programa Carburando en Casa. Recordó sus 23 temporadas en el TC, corrió con Di Palma y analizó la actualidad. Mirá el video:

“La persona que más me sorprendió en el automovilismo fui yo mismo, por estar tantos años en actividad. Debo estar para el Guinness de los récords. Yo corrí más de 200 carreras con el mismo auto. Con barra, con espirales atrás, con espirales adelante… ¡Y tengo otro récord! Disputé 276 carrera en el Turismo carretera y no gané nunca”, destacó Rubén Salerno, en su paso por el programa Carburando en Casa.

“Corrí con el Loco Luis (Di Palma), con los hijos y con el nieto. Pero sí recuerdo una carrera de Mar de Ajó, gané la serie y vino el Loco Luis. Me saludó y a partir de ahí, que lo veía como a un ídolo, y mantuvimos una linda relación. Se venía a mi tráiler a tomar mate. Y una vez en Río Cuarto estaba sin acompañante y me subí con él en los entrenamientos. Yo me bajaba de mi auto y me subía con él. Se quedó dormido y lo desperté minutos antes de salir. Es que hacía cuatro días que no dormía. Era impresionante cómo manejaba, con una naturalidad increíble, muy tranquilo”, recordó el ex piloto identificado con Dodge.

 

Cuando se compara al automovilismo de antes y al actual, Salerno destacó: “Yo me río cuando se habla de la falta de sobrepasos en el automovilismo. Antes en la ruta no había sobrepasos, y había multitudes mirando las carreras. Se perdió la pasión. Nosotros terminábamos de correr y volvíamos al taller”. Y agregó: “Ahí no está clave. Si tuviera la fórmula, lo diría, pero hay que trabajar en otros aspectos. La gente estaba detrás del alambrado y si no escuchaba la radio ni sabía quién ganaba. Se disfrutaba de la pasión”.

Más allá de los resultados, Salerno subrayó su paso por el mundo de la competición como piloto: “Yo corrí durante 23 temporadas en el Turismo carretera. Corrí casi 300 carreras, logré 6 series y 2 podios, pero no gané. Sin embargo, pese a no pelear un campeonato ya que el número más chico que tuve fue el 17, soy muy conocido y recibo el cariño del público. Me piden que vuelva, no porque les haya dado alegría porque con mis resultados no alegré a nadie, pero me piden que regrese porque la gente quiere otra cosa”.

Y eso que estuvo a punto de ganar: “En Olavarría algunos pilotos pensaban en los kilos. Yo venía tercero, lo pasé al Gurí Martínez y lo busqué a Guillermo (Ortelli). Fue la carrera que más cerca estuve del triunfo. Luego Catalán Magni me tocó de atrás y me retrasé. Salí cuarto y finalmente por la penalización al Pingüino, hice podio. Una vez largué en primera fila con Acuña en Buenos Aires. Pero no siento que tenga materia pendiente. De esos 23 años, yo sentí que en 20 salí campeón, por lo vivido”.

A su vez, Salerno destaca la pasión: “Yo me pongo muy contento cuando veo a un chico con una camiseta del automovilismo. Veo a muchos con camisetas de fútbol, muchos con la de Los Andes (se ría, ya que es vicepresidente de esa entidad). Porque se traspasa la pasión de generación en generación”.

Y recordó: “Yo recuerdo que corría con los Citroën cuando Reutemann, que fue mi ídolo, corría en la Fórmula 1. Recuerdo que los domingos me ponía más nervioso por la carrera del Lole que por la mía. Si tuviésemos un piloto hoy en la Fórmula 1 sería muy bueno para el automovilismo nacional. ¿Quién hubiera jugado al tenis si no estaba Vilas? La actividad internacional tracciona muchísimo con un representante argentino”.

¿Cuál es la solución para mejorar al automovilismo nacional? Salerno expuso sus ideas: “Hay que trabajar en dos cosas: hay que llevar a un piloto argentino a la Fórmula 1. Y también considero que ésta es una gran oportunidad para sincerar al automovilismo. Tenemos que unirnos todos, tirara para adelante y unificar los esfuerzos”.