Respeten a Alonso

Todo ídolo genera amores y odios, seguidores y detractores, unos que apoyan incondicionalmente en las buenas y en las malas y aquellos que solo festejan sus fracasos. Fernando Alonso no es ajeno a ello y ha quedado una vez más en evidencia el pasado fin de semana durante la clasificación para la edición 103 de las 500 Millas de Indianápolis. 

 

Con un auto que siempre estuvo lejos de ser lo que McLaren y el mundo esperaba, quedó fuera de los 30 el sábado y fuera de la carrera el domingo, cuando el brillante trabajo de Juncos Racing, equipo del argentino Ricardo Juncos y su piloto Kyle Kaiser lograron clasificar en la última fila de la grilla, desplazando al español y dejándolo sin sus segundas Indy 500. 

 

Fue una imagen fuerte la que ofrecía la TV oficial con el contraste en vivo de los festejos de Juncos y la decepción de Alonso. Como si fuera el final de una película norteamericana. “David venció a Goliat“ rezaban los titulares. El débil venciendo al fuerte. Juncos casi sin sponsors decidió ir por la mítica carrera. Su piloto Kyle Kaiser destruyó el auto contra el muro el viernes y todo pareció desmoronarse. Sin embargo trabajaron para recuperarse y lo consiguieron. McLaren también tuvo que trabajar duro tras el golpe del propio español aunque nadie dudó de su capacidad de recuperación por presupuesto e infraestructura.  Siempre tuvieron casi todo a su disposición: Dinero y un gran piloto motivado como nunca. Se les pasó por alto un pequeño detalle, les faltó velocidad.

 

 

Hay que respetar a Fernando Alonso como piloto. Dos títulos de Fórmula 1 con Renault y pudieron ser dos más con Ferrari cuando estuvo muy cerca de quitarle el festejo a Vettel y a Red Bull. Varias temporadas elegido como el mejor piloto de F1 por los propios jefes de equipo de cada escudería. Ganó las 24 horas de Le Mans. Lideró un tramo de las Indy 500 en 2017 cuando McLaren tuvo algo de lucidez y se asoció al equipo Andretti. 

 

Hoy más que nunca la escudería de Woking debe respetar a Alonso y el propio español respetarse a si mismo. Hasta cuándo seguirá por el sendero de la frustración con un equipo que solo le trajo dolores de cabeza en lo deportivo. SI es por el dinero ya ganó lo suficiente como para dar vuelta la página. 

No conozco el vínculo contractual de Alonso con McLaren, pero deberían ofrecerle seguir su camino por otros lados o el propio Alonso debería tomar la iniciativa de abrirse a nuevos desafíos, con otras caras y otros nombres, seguir su instinto para despegarse de tantos años sin resultados que parecieron terminar cuando dio un paso al costado en la Fórmula 1. Los que admiramos al asturiano como piloto, el domingo vimos que nada cambió. 

 

Fernando siguió su instinto cuando se vinculó a Toyota en el WEC. En un equipo que prácticamente no tiene competencia ganó Le Mans y va por el título 2018/2019. Deberá hacer lo mismo si quiere, alguna vez, ganar en Indianápolis, en el Dakar o donde le entusiasme estar.