Para ganar…primero hay que llegar: Y un día,  un solo competidor llegó

La historia del único sobreviviente que llegó a la meta en un Gran Premio Nacional pasado por agua. Fue hace 87 años. Ganó Roberto Lozano.

Una de las más conocidas frases del quíntuple campeón de Fórmula 1 Juan Manuel Fangio dice: “Para ganar, primero hay que llegar” y aplica perfectamente para esta historia que sucedió el 12 de Febrero del año 1933.

Finalizaba el Gran Premio Nacional, el evento se gestó entre las ciudades de Florencio Varela / Bahía Blanca y regreso.

La carrera comenzó el 11 de febrero y en la línea de partida se ubicaban 29 autos que partieron rumbo a Bahía Blanca para dar cumplimiento al primer tramo de la competencia.

Final de la primera etapa: se desarrolló en condiciones normales y ganó Ernesto H. Blanco, con un auto marca REO, al día siguiente, 12 de febrero comenzaba la segunda etapa fue largada en Bahía Blanca y partían los competidores con destino a Florencio Varela, pero al llegar a Tandil como consecuencia de la adversidad climática y fuerte lluvias, comenzaron los abandonos ya que los caminos se tornaban intransitables para las máquinas.

Por Dolores  pasaron solamente 11 corredores y al llegar a Chascomús solamente dos protagonistas del Gran Premio podían seguir en carrera.

Los organizadores al ver las inclemencias del tiempo estiraron el horario de llegada sobre el cierre, la sorpresa… el único vehículo que llegaba a la meta era el Ford A de Roberto Lozano, acompañado por Domingo Avalos, de Urdampilleta, tardaron 22 horas 24m 11 segundos para completar la etapa y fueron los únicos en completar el recorrido. Todos sus rivales habían abandonado.

Fangio