La historia del “piloto más lento” en La Otra Mirada

¿A quién y por qué le pusieron el rótulo de ser el piloto más lento? Mirá el video y el informe de La Otra Mirada y descubrilo.

El emblemático René Lavand acompañaba su talento con la popular frase “No se puede hacer más lento”. Sin embargo, el recordado ilusionista quizá no conocía la historia del piloto más lento de la historia. Sí, seguramente muchos estarán repasando pilotos que se han destacado por sus magros resultados, realacionándolos con un andar poco competitivo. En definitiva, en todas las categorías hay pilotos rápidos, y de los otros…

Si bien es un rótulo muy duro para quien supo competir en la Fórmula 1, es el único caso de la historia de la máxima categoría a quien le desplegaron la bandera negra, justamente por ser muy lento. El canadiense Al Pease trascendió en el automovilismo mundial por esta llamativa condición. En realidad se llamaba Víctor Pease y nació en Gran Bretaña en 1921.

 


Su historia es por demás particular. Se desarrolló en la Fuerza Aérea Británica durante la Segunda Guerra Mundial. Tras el gran conflicto bélico, Pease se mudó a América, y desembarcó en Canadá, donde se ganó la vida como ilustrador gráfico.

Pero su pasión fue el automovilismo. De a poco comenzó a incursionar en algunas competencias locales. Competencias de fórmula, autos deportivos y hasta llegó a la emblemática 12 Horas de Sebring. En un país con poca tradición automovilística, en 1964 Al Pease se convirtió en el piloto canadiense del año.

En 1967, con resultados adversos, logró la victoria en el trofeo Telegram y de allí obtuvo un lugar en uno de los autos de Dan Gurney para un hecho histórico: participar en el primer Gran Premio de Canadá de Fórmula 1, en el circuito de Mosport Park.

Su debut tuvo más complicaciones que satisfacciones. El coche estaba en desuso y padeció varios problemas eléctricos. En la clasificación quedó a más de 7 segundos del poleman, el velocísimo Jim Clark con el Lotus. En carrera, la situación empeoró. En la largada se quedó por un inconveniente con la batería. Insistió para continuar. Lo logró, pero a 10 segundos más lento por vuelta y entre otros problemas, finalizó a 43 vueltas del vencedor, Jack Brabham.

En 1968 fue por la revancha, pero todo fue peor aún. Quedó último en la clasificación, esta vez a más de 15 segundos del poleman, Jochen Rindt. El motor no le permitió largar el segundo GP de Canadá disputado esa vez en el circuito de Mont Tremblant.

La tercera es la vencida, dicen…. Otra vez en Mosport Park, en 1969, se clasificó 17° a 11 segundos del más veloz, Jacky Ickx. Al día siguiente, Al Pease entró en la historia. Pero no de la mejor forma. Giraba a unos 15 segundos más lento que los punteros. En pocos giros, ya le sacaban vueltas y protagonizó una maniobra insólita, que derivó en el accidente del suizo Silvio Moser, que sólo trataba de esquivarlo.

Al Pease se empeñó en no dejarse superar por quienes le sacaban vueltas. Esa actitud irritó a varios. Puso en peligro a Jackie Stewart y a Jean Pierre Beltoise. Ambos pertenecían al team Matra, que conducía Ken Tyrrell, que rápidamente se fue a quejar ante los comisarios deportivos.

Ante las evidencias, llegó la insólita e inédita decisión: desclasificar a Al Pease por transitar muy lento. La bandera negra fue histórica. Pese a aquel llamativo episodio, Pease continuó en las competencias canadienses y de los Estados Unidos, con dispares resultados. Sin embargo, ingresó en el Salón de la Fama del automovilismo canadiense.

Por aquellos años, muchos pilotos sólo participaban en una o dos carreras en la Fórmula 1, y no estaban tan lejanos al rendimiento de Pease, que quedó marcado por ser el más lento… La máxima categoría hoy no permitiría algo similar. Con el límite establecido del 107%, hay registros mínimos por cumplir. Esa regla se puso en práctica en 1996, siendo Luca Badoer y Andrea Montermini las primeras víctimas a bordo de sendos Forti, en el GP de Australia.

No se puede hacer más lento. La historia de Al Pease, el piloto que quedó signado por ser “el más lento de la historia” de la Fórmula 1, con aquella bandera negra que lo marcó para siempre…