Futuro asegurado

El mundo del automovilismo terminó de confirmar este fin de semana lo que ya se entreveía, que Citroën tiene una joya que está a punto de explotar.

El Súper TC2000 corrió en Rafaela, donde se demostraron los niveles conductivos de varios pilotos, pero hay uno que terminó de demostrar porque está en la especialidad, es Martín Moggia, que con 19 años estuvo a la altura de los máximos referentes y si no fuera por la rotura de una goma se llevaba la victoria.

En los boxes, todo el equipo Citroën estaba expectante de lo que pasaba en la punta de la sexta final del año. Su tercer piloto -y el más joven-, ganaba su primera carrera en la categoría en su primera temporada. Sin embargo, a dos giros del final tuvo que abandonar.

Se rompió el neumático y un grito de bronca se le escapó a cada uno que se encontraba en la escudería francesa. Moggia dejó su vehículo como si lo hubiese estacionado delante de su box, que lo estaba esperando con aplausos por el trabajo realizado hasta el momento.

Martín caminó directamente a su madre con la visera de su casco baja para no mostrar sus lágrimas y apretó fuerte sus manos. Todo terminó, el “pibe” demostró estar a la altura de la categoría más tecnológica de Sudamérica y se fue con su familia, que cada día está más orgullosa de él.          

Moggia es el joven talento que tiene Citroën. Fue campeón de la Fórmula Renault 2.0 en 2015, cuando mostró una superioridad incuestionada y rápidamente se lució en el TC2000, siendo protagonista y ganando en su primer año en la especialidad. Saltó a la categoría de los motores V8 y otra vez se mostró adelante, fue cuarto en la final de Mendoza, tercero en la carrera clasificatoria de Rafaela y estaba a dos vueltas de ganar por primera vez en el “Templo de la Velocidad”.