En el día del Maestro, Fangio se coronaba Tricampeón de Fórmula 1

El 11 de Septiembre de 1955 Juan Manuel Fangio con la Flecha de Plata W 196 (Mercedes Benz) conseguía su tercer campeonato del Mundo en Monza .

Finalmente, luego de la forzada reducción del calendario, se llega a la séptima y última carrera del campeonato de F1 del año 1955. La carrera se disputara en el nuevo circuito de Monza. Este comprendía el trazado normal y el viejo restaurado que daba en total una extensión de 10 Km. El trazado tenía una notable particularidad; era una mezcla de circuito rutero y ovalo, lo que permita llegar a velocidades de 300 Km/h. Para la ocasión,  el equipo Mercedes presenta cuatro autos. Dos carenados (Fangio y Moss) y dos a ruedas descubiertas (Kling y Taruffi). Recordemos que la versión carenada del Mercedes W196 era en circuitos poco sinuosos el auto ideal por la refinada aerodinámica que tenia, ya que le ayudaba a alcanzar velocidades más altas que la otra versión

La clasificación, como ya era costumbre, se ubica Fangio en la Pole, seguido por Moss a 3 décimas.

En la carrera pica en punta Fangio, seguido por Moss y detrás Taruffi. En las primeras vueltas Moss intenta superar a Fangio y hace el récord de vuelta, pero luego debió abandonar en la vuelta 28. La carrera continua pero ya sin grandes complicaciones para el chueco.

De esta manera, la clasificación final fue: Fangio (Mercedes), Taruffi (Mercedes), Castellotti (Ferrari), Behra (Maserati) y quinto el argentino Menditeguy (Maserati).

Tras esta competencia Mercedes se aleja de la Formula 1. Las invencibles Flechas de Plata W196 concluyen con un notable 1-2 en su última carrera de la historia. A partir de ese momento quedaran guardadas en el museo, pero no por obsoletas, sino por ser invencibles.

Fangio de esta manera se consagra como el primer Tri-campeón del mundo. Algunos pensaban que había conseguido todo en la vida de piloto y que su retiro estaba cerca. Incluso que se alejaría junto al Mercedes Benz.

(Fangio incluso reconoció que lo había pensado seriamente).

Pero en realidad todos estaban equivocados...

Juan Manuel Fangio

Fuente: Tributo a Fangio