El malestar interno que pasó desapercibido

Leonel Pernía, el sábado, y Facundo Ardusso el domingo, se sintieron molestos por diferentes situaciones. Uno decidió decirlo, el otro prefirió el silencio

La explosiva carrera del sábado, a raíz de las roturas de las neumáticos, más la lucha en la final del domingo, entre Matías Rossi y Agustín Canapino, hizo que la bronca de los pilotos del equipo Renault pasara desapercibida. Tanto en la primera competencia como en la segunda, el malestar entre sus protagonistas se volvió a sentir. Primero, en la sabatina, fue Leo Pernía quien hizo escuchar su protesta. Cuando arribó al podio, por haber terminado tercero, hizo una declaración contundente para que la escuche su estructura. “Hoy perdimos una gran chance de ganarle a los Toyota. En mi lucha con mi compañero de equipo, Gagliardi Genné, perdí cuatro o cinco vueltas. Creo que el equipo lo entendió de otra manera”. Con esas palabras “el Tanito” fue directo y no ocultó su bronca.

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El domingo tampoco fue tranquilo

Cuando todo parecía terminar con más calma, la estructura que maneja Marcelo Ambrogio volvió a mostrar diferencias entre sus conductores. En esta oportunidad fue Facundo Ardusso. En un momento de la final Ardusso no se entendió con Pernía y hubo roces entre ellos. Cuando terminó la carrera Pernía habló, minimizó el tema, y Facundo Ardusso prefirió no hacer comentario alguno pero su malestar no lo pudo ocultar.

Quien estuvo siempre al margen fue Tomás Gagliardi Genné. Con un trabajo silencioso, el de Villa María fue sexto en una carrera y quinto en la otra.

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Terminada una nueva fecha del Súper TC 2000, el piloto de Las Parejas está tercero en el torneo con 52 puntos y el de Tandil está séptimo con 35. Con un largo camino por recorrer, pero exigente, las ordenes de equipo parecieran estar lejos en la marca del rombo. Hasta acá cada uno va en búsqueda de su gloria y deberá abrir su propia huella. Por el momento, Miguel Ángel Guerra no tuvo que actuar. Pero no hay dudas que será cuestión de tiempo para que el responsable de generar calma comience a pulsar la radio y empiece a poner orden entre sus dirigidos. En Alta Gracia se noto que hubo ruido pero otros asuntos lo hicieron pasar desapercibido. Por lo menos para afuera.