El ciego que cumplió su sueño de andar sobre un Fórmula 1

El francés Charaf-Eddin Ait-Tales, ciego desde los 20 años y fan de la Fórmula 1, tuvo la posibilidad de subirse a un biplaza durante el pasado GP de España.

De la mano de Liberty Media, la Fórmula 1 comenzó a buscar acercarse al público, en acciones como la del niño fan de Fernando Alonso, quien tuvo la posibilidad de ingresar a los boxes y subirse al McLaren. 

Los directivos pretenden sacarse encima la fama de deporte elitista y no dudan en aprovechar la oportunidad para atraer a los fans con necesidades especiales o con alguna discapacidad.

Es el caso del francés Charaf-Eddin Ait-Tales, seguidor desde hace años de la Fórmula 1, quien se encontraba en el paddock del circuito de Barcelona, cuando un responsable de Liberty se le acercó para contarle que iba a vivir un acontecimiento único: subirse a un biplaza de los del programa 'F1 Experience'.

Si bien este evento suele estar cerrado a personalidades y a invitados VIP, en este caso sirvió para cumplir el sueño de la vida a este fan.

Este francés, fisioterapeuta de profesión, perdió la visión a los 20 años a causa de una enfermedad. Desde entonces, sigue la Fórmula 1 por el sonido y las sensaciones que transmite y asegura que es capaz de distinguir cada auto por los distintos matices de sus motores.

"Cuando veo la Fórmula 1 me olvido de que soy ciego, porque me conocía las curvas desde antes. Es como si pudiera ver. La Fórmula 1 es mi vida", confiesa Ait-Tales.

Vivir un Gran Premio es algo que Ait-Tales cumple siempre que puede, y si no, lo sigue por televisión hasta el punto de cerrar su clínica los jueves para seguir hasta las conferencias de prensa.

La figura de Michael Schumacher resultó fundamental en su vida. "Cuando tuvo el accidente en Silverstone (en 1999) y se rompió las dos piernas coincidió con la época en la que me estaba quedando ciego. Volvió mucho más fuerte. ¿Por qué no puedes luchar de la misma manera incluso si eres ciego?", dice.

Esta historia de superación lo convirtió en un ejemplo, algo que premiaron desde la organización de las 'F1 Experience', colocándole el buzo, un casco y subiéndolo al viejo Minardi adaptado para que cumpliera su sueño.

Las lágrimas con las que se bajó del F1 tras la vuelta a boxes dejaron sin palabras a todos los presentes.


LEER MÁS: Ardusso le cumplió el sueño a Santiago