Atención, turbulencias a la vista

El automovilismo deberá enfrentar una temporada muy compleja desde los presupuestario. Será un 2018 de mucha turbulencia y para prestar atención

Como es costumbre cada vez que termina una temporada se hace un balance. El automovilismo no está ajeno y en este caso cada categoría realizará el suyo y sabrá en que estuvo bien y en que deberá mejorar y profundizar para el 2018.

Lo que si está claro es  que a la hora de analizar el conjunto hay algo que sigue pendiente y es la unión de los dirigentes de nuestro deporte. En ellos sigue faltando una mayor comunión y un dialogo más fluido. Con una foto, que ya ni se hace, para presentar los calendarios no alcanza. Los temas son otros y en estos tiempos complejos, y que seguramente se incrementaran, hay que estar preparados para atacar distintas problemáticas que se irán presentando.

Si comparamos el país con un avión, el mismo está atravesando por una zona de turbulencias. Los sacudones para los pasajeros son grandes, el cinturón se ajusta cada vez más y el miedo a caerse está latente. En ese avión también viaja el automovilismo.

Desde el punto de vista económico, el 2017 no fue fácil para los distintos equipos de competición y da la sensación que el que viene será mucho más complejo. La preocupación es grande. Si bien se pasó por momentos muy críticos en la Argentina, estamos ante un virus que se viene metiendo desde hace un tiempo y no parece fácil combatirlo.    

El tema costos es el tema. Está claro que para estar en el automovilismo hay que gastar dinero y mucho. Siempre fue así; pero hoy está mucho más complicado. ¿Se puede hacer algo? Están los que creen que sí y están los que sacan cuentas y los números les demuestran que es imposible poder achicarse. Ya tener  personal a cargo es costosísimo.

En la Argentina ya se puso muy caro poder vivir. Alimentarse es oneroso, los combustibles tienen precios elevados, las cargas sociales son todo un tema y estos son focos que afectan directamente a los equipos y no depende de ellos, tampoco de los dirigentes, poder solucionarlos. Sì los dirigentes deberán pensar en que pueden bajar costos. Se intentó en otras oportunidades pero con el correr del tiempo todo vuelve a la normalidad y a una realidad que es cruel.

Finalizando el corriente año hay y pensando en el entrante, hay equipos que se bajan, pilotos que hacen malabares para juntar dinero y seguir corriendo, muchos que no saben si van a arrancar por problemas presupuestarios y otros tantos están sostenidos por una magia difícil de entender.

Cuando uno escucha las voces de los protagonistas la preocupación es grande. Hay cosas que están bien y muchas por mejorar, pero lo primero que debe hacer el automovilismo, y a corto plazo, es juntarse, hacer una fuerte autocrítica y abrazarse para tirar todos para el mismo lado y con mayor fuerza. De no lograrse, la turbulencia de la que hablamos al principio de la nota puede intensificarse y ahí sí nos iremos en picada sabiendo el final.